VIBRAR ALTO
En resonancia con lo que tú eres.
- ¿Qué es vibrar alto?
- Vibrar en Amor, diría alguien que sabe.
- Pero entonces, ¿no estamos todos vibrando en amor?
Todo el mundo cree que vive y se relaciona desde el amor. Si preguntas a una madre, como si preguntas al presidente del gobierno (de cualquier gobierno, por cierto) te dirán que todo lo que hacen, lo hacen por amor. Por amor a la ciudadanía o por amor a los hijos o por amor a los demás, etc.
Detrás de esa vieja idea del amor está la idea de que hay alguien que necesita nuestra ayuda o nuestra mirada benevolente, alguien destinatario de nuestra energía amorosa. ¿Por qué ponemos afuera al destinatario de nuestro amor? ¿Es necesario el espejo para vernos? O ¿es una distracción más en el juego de roles y proyecciones?
En realidad, ese paradigma del amor tiene poco que ver con el Amor verdadero, el Amor grande. Y está muy relacionado con el amor ciego que se nutre del Miedo y de las lealtades invisibles, principalmente.
Tanto amor que volcamos en los demás, es en realidad un intento de ordenar lo de afuera para que mi mundo interno esté más tranquilo y ordenado. Por eso nos pegamos toda una vida dando y dando, hasta darnos cuenta de que en ese dar había una pulsión de saber, controlar, anticipar, ser vistos, no estar solos y evitar miedos inconscientes y tantas cosas más.
Con el tiempo, da igual cuánto hayas dado o cuánto te haya dado la vida, que llega un momento, el Gran Momento, en el que todos esos esfuerzos generosos y expansivos, no llenan el vacío existencial ni traen el amor que tanto hemos perseguido.
Pero cuando nada de lo externo satisface los anhelos del Espíritu, cuando ninguna distracción de afuera calma el llamado del alma, es entonces, en ese momento, cuando viramos el periscopio y la mirada se vuelve hacia adentro.
Es entonces, en ese momento, cuando ya no nos parece ridículo lo que antes criticábamos.
Es entonces, cuando comenzamos a buscar dónde realmente están las respuestas del Ser: adentro, muy adentro.
Es entonces, cuando acciones como vibrar alto se vuelven imprescindibles y comprendes de que altura es la vibración que andas buscando.
Vibrar alto es dejar de hacer el chorra. Dejar de perder tiempo donde no vibras, ni alto ni bajo. Porque donde no vibras, estás muerto. Así que tú verás cuanto tiempo más estás dispuesto a no vivir, a no ser, a dejarte morir.
Vibrar alto es soltar el personaje, soltar el buenismo, soltar el qué dirán y soltar eso que tú mismo te cuentas para no mover ficha y seguir igual, aunque dices que no aguantas más.
Vibrar alto es dejar de ir a sitios que no te aportan, que no tienen sentido para ti. Y si tienes que ir, por fuerza mayor, ir con conciencia, para hacer la gestión que toca y salir pitando. Tú vas enfocada, resolutiva, al grano y de nuevo, a ti misma, a respirar a gusto.
Vibrar alto es decir NO, por fin, para poder darte un SÍ a quién tú eres, tal y cómo eres.
Vibrar alto es vibrar en Amor, efectivamente, pero Amor del bueno, ese Amor en el que tú recibes como los demás, porque tú eres parte de ese Todo que tanto anhelas, un amor inclusivo de verdad: el Amor propio.
¿Cómo se puede ofrecer Amor sin encarnarlo en uno mismo antes? ¿Comprendes ahora que aquello que hacíamos en nombre del amor, no era Amor sino Apego?
Vibrar alto es responsabilizarte. De ti mismo, de tu suerte. Hacerte cargo de tus dones y también de tus follones. Y elegir, cada día, que planta riegas, la que pincha y jode, o la que brilla y reverdece.
Vibrar Alto es hacer aquello que es un gozo para ti. Es Darte para luego disfrutarte, compartirte y expandirte en resonancia con otro que vibra como tú: alto y claro.



Eskerrik asko Esther,Zure idatziengatik ,nago zure bibrazioan🤗